Entre esas estrellas invento cada día, para que el llegar de la nochepase rauda y al despertar, cada rincón se llene con luz, de su luz ambarina y se asome a mi ventana. Poder escribir todas las letras bajo el peso de su amparo, estrechar lo que nos deja este mundo que observo, rodear la mente y dejar a oscuras la mentira que anida en cada techo.
Son muchas las voces que escucho, muchos los ruegos que nacen sin tregua, ni recuerdo, muchas las manos que tienden sus sonrisas al basurero del mundo, al estiércol que los hombres han derramado por el mundo entero.
Venenos que salpican a las criaturas más alegres y desvalidas que jamás haya visto. Entre poemas y versos no puedo dejar de verlos, como se santiguan y dan gracias por cada momento, sin tener tan siquiera nada dentro.
Esta humanidad que perece cada momento que pasa y en cada lamento que no se escucha, cada día que surge del negro, del oscuro reino de la desolación que anda baja palio de la modernidad y las armas de la guerra, corazones de piedra que abarcan todo nuestro universo y plantan en nuestra tierra solo tiestos, sin plantas ni aliento.
¿Cuándo cambiará todo esto? ¿Cuando vendrá tu reino?. Si ya está aquí, muéstranos el cielo.
Alcantarillas entre mundos que zozobran en la noche de los tiempos opuestos, nos demandan tierra de verdes paramos, donde more la razón del Amor y se junten los corazones en la contemplación.
El yo que se alumbra desde una esquina donde habita la razón de lo que está fuera de ella, en el jardín de la vida donde nos espera el Árbol de la vida, donde asomo mi respiración y mi vaso se colma de su resplandor.
Entre sus verdes senderos me mostró el camino de su nívea flor, ramas de olivo en la dulce primavera, anuncian un paréntesis donde zozobre la guerra soterrada de las almas que nos merodean.
Apenas te entreví entre mis manos y ya no supe que decir, más en el tiempo del olivo se acerca nuestra escala armónica al son del susurro que nos sosiega.
No estamos solos, estamos junto a Ti, junto a la puerta del banquete donde llegará el día, donde el pincel abrirá de par en par nuestro corazón y brotará de las lágrimas de los santos la sangre el perdón.
Esperemos sin inquietud la mansedumbre de los cielos, para atraer a nuestras almas el delicado aroma del soplo perdido antaño, donde el Jardín de los Tiempos alumbrará el Libro de la Vida y de sus frutos, se desprenderán las almas de los justos que han de venir a redimirnos de este pequeño universo que se agota en el silencio y se mancha cada día de más indignación.
No son palabras las que persigo, sino almas a las que escucho, no son oscuridades las que asoman, sino luces radiantes las que nos muestran su ilusión.
Las manos juntas, donde el cielo las unió, abrazan nuestro ser y nos liberan de la entelequia del desamor.
Nos enlazaremos a las sombras de sus ramas, donde sus blancas auras nos preserven cada día que expiremos, para revivirnos a la Vida en el Amor.
He visto tu semilla Señor, me has mostrado el camino del ser, me has hablado de sueños y me has animado a saber. Sé de tu ciudad, refugio de almas, que ha de nacer.
Me has enseñado con tus manos y me has acogido a tu lado, muéstrame pues que he de hacer para saberte bien y buscarte en las semillas que han de crecer.
Tus puertas todavía han de emerger, abrir su sol al viento, pero tus ángeles ya caminan por él, y con sus manos te edificarán, bajo una luna nueva, tu segura morada, la que has de mostrarnos al volver del nacer.
Será tu ciudad en la tierra, refugio de almas del bien, sólo entrarán por sus agujas aquellos que te quieran bien, que su corazón sea fiel y no anide en ellos ningún atisbo de hiel, sino sencillez en el amor y lo bueno. Tu eliges a tu pueblo y el te seguirá creyente, porque en tu natural hacer sembraste tu semilla en el corazón del nuevo ser y en ese amor estaremos a tu lado, aunque pareciera que no estés.
Conversaciones con mi posible irrealidado mi imposible realidad, como tejiéndose por dentro, de adentro a fuera, del revés al anverso, como si fuera un verso en palabras sujeto entre las telarañas que la mente va olvidándose por los rincones del alma, esos rincones que apenas se llenan porque no se encuentra lo que se desea y a veces, hasta se deja que se rellene de la nada, de la inexistencia de la nada o de existencia del lejano sentido del tiempo y del amor perdido o nunca degustado, ni encontrado.
Parecería que el destino juega con nuestras vidas mostrándonos los entresijos por los vericuetos que nos transitamos, cuando andamos y nos reconocemos en otras almas, que como las mas nobles luces nos atraen y acercan cada día a su vera y nos abrazan de una forma que es casi imposible decir que no lo sientes, es casi imposible decir que no existe nadie a quien amar, porque siempre hay y habrá una luz a la que abrazar, alguien a quien querer, alguien a quien amar, alguien a quien cuidar, alguien que nos ate y nos subyugue de forma que nunca podamos decir que la inexistencia es algo real, sino que es la irrealidad de la realidad, de su consecuencia la que nos alberga y nos dispone a enfrentarnos a nosotros mismos en cada lugar, en cada tiempo, en cada pensamiento, en cada oración, en cada ruego, en cada mirada, en cada verso, en cada poema, en cada amor sentido,…si, porqué no sentir amor por quien queramos sentirlo, porqué no sentirlo sin más, sin ataduras físicas, ni ataduras existenciales, ni materiales, no sociales, ni religiosas, sí ,de ningún tipo de atadura. Porqué no abandonar la existencia misma en un rincón y vivir la vida en los demás sin mas, quizás ese sea uno de los sentidos de la vida que más me inquietan, no saber dar a los demás lo que el alma nos pide y nos lleva. Darse a los demás sin importar el tiempo que va a perdurar, viviendo cada nuevo día como un nuevo nacer, como una nueva oportunidad de renacer a la luz que nos puede guiar e ilusionar, hacer el bien, sin más, dejar de lado al mal, la oscuridad, el miedo, todo lo que nos oprima, y volar libres para sentir desenvueltamente que nuestras vidas en nuestra vida, en nuestras palabras, en nuestros goces, tan reales como intangibles, tan espirituales como la misma naturaleza nos ha dado vivir, respirar sin más el aire libre del amor de verdad, ese que se da sin mediar palabra, ni reconocimiento, ni sospecha, ni miedo, sólo amar sin más.
El amor es lo más real de esa intangible idea existente, que parecería que nos aguarda en los momentos más insospechados de la soledad compartida.
¿Existirá el Destino?Parecen palabras revueltas y sin sentido alguno, pero tiene su semilla en una anochecida conversación con un alma que desea elegir el suyo, su destino, parecería que la inexistencia irreal de las personas que no conocemos todavía ensombrecen nuestros pasos en la vida, llegando a creer que nunca encontraremos a esa persona que nunca parece existir, pero quizás esté en un recodo de un tiempo cercano o lejano, esperando en ese tan desconocido como a veces escurridizo Destino, que hace que los caminos se crucen y las personas se encuentren, hasta en los momentos más inverosímiles, en las circunstancias más alejadas e imposibles de vivir, pero todo puede ser y quizás cualquier día, en cualquier esquina, descubramos ese sentido del todo que esla luz que nos falta para ver que es lo mejor para cada tiempo y que es lo que deseamos en realidad descubrir.
Las condiciones de las elecciones determinan nuestro futuro, pero no hay nada inapelable, salvo la misma falta de vida, pero en cada elección en que marchemos por un camino, acertado o no, es el elegido y eso si es real.
A veces pienso que para querer, hay que crear el querer, es difícil o fácil según se mire.
A veces buscamos lo posible en lo imposible, y lo real en lo irreal, pero la distinción no es tan nítida como pareciera en esa realidad, siempre hay algo que es irreal y en esa posibilidad siempre puede haber algo que nos parezca imposible de alcanzar.
Siempre creo que si pudiéramos volver atrás no haríamos algunas cosas, pero el camino recorrido es tan importante, como el no recorrido paraque nuestra existencia sea tan real como lo es ahora, aunque no nos guste el camino recorrido y ahora lo quisiéramos cambiar todo, darle la vuelta a todo, pero es un imposible dejar atrás todo lo vivido, nos dejaría sin ese contenido y esa sabiduría que hemos acumulado y que nos llena del saber qué no volveríamos a hacer y qué si nos gustaría hacer.
Así que concluyo que todo parece ser como es y todo es como debe ser, esa es mi realidad, quizás la de otros no, quizás la de nadie más, pero esa es una realidad, una posible realidad que nos muestra lo irreal que puede ser todo lo que vivimos, y que quizás todo sea un sueño y nada mas…
Los sueños dejan de ser sueños cuando se vuelven realidad, entonces porque dejar de soñar si todavía es una posible irrealidad. Seguiré soñando y escribiendo tantas cosas como me nazcan y espero que nunca sirvan para que nadie piense que es lo real, sino simplemente meditaciones en voz alta que a veces salen y nunca deberían saltar al papel, pero así son las cosas, no lo puedo evitar, o ¿quizás si?
(sólo es un texto imaginado y nada de lo escrito es real, sólo fantasía e imaginación.)