jueves, 15 de abril de 2010

Lágrimas rojas



Lágrimas púrpuras
se ciernen inertes
entre los últimos estertores del día
que anuncian la  luna llena,
un tiempo lejano y cercano
en la viña del Abba,
su Retoño fue quien nos dio
los haces rojos
que iluminan
nuestro corazón.

Hoy inicio y percibo
el silencioso retorno
de su dulce corazón,
el deseo de todo corazón
ante el desamparo humano,
de su regreso
fuente de frutos
y hontanar de corazones
en caridad y amor.

Cuando ya se ciernen
los cierres de las puertas
se elevan cánticos al Abba,
cánticos de alabanza y alegría,
cánticos de paz y amor,
en Taizé germina
la verdadera semilla
de la paz en el amor.

Después de siglos
de oscura desazón,
el hombre cristiano
se ve en si mismo
como la caridad
Dios que nos otorgó
renuevo en blanca flor
promesa de paz y amor.


6 comentarios:

Lucía dijo...

Casi ni me atrevo a comentar.

Palabras y música son para llevarlas al lugar de los lugares, ese que yo sólo sé.

Un beso enorme, Carver.

Catalina Zentner dijo...

Bello poema, música celestial de fondo, a mi también me complace dialogar con el silencio.

Saludos,

sedemiuqse dijo...

Paz y amor
besos y amor
je

madroca dijo...

"renuevo en blanca flor
promesa de paz y amor."
Que bien le iría a la humanidad si recogiera e hiciera suyas estas palabras con las que terminas tu precioso poema.
Un saludo

Antonio Misas dijo...

Carver,
Este poema también me ha gustado. En el otro blog, ya estaba, con tu permiso me quedo en este para ir leyendote.

Saludos

Carolina dijo...

Un hermoso poema, al final de todo con una luz esperanzandora de que las cosas pueden germinar bonito.

La música de fondo preciosa.

Un beso