sábado, 24 de enero de 2009

Latidos



Entretanto van hilando/

los latidos del tiempo perdido,

yo desconozco sus acertijos,

los caminos se entrecruzan /

dejando sus huellas en mi sima.


Sus ojos me sonríen alegres plenos en vida,

y su esbelta silueta oprime el iris de mis venas,

es en el destino quien nos habla, nos halla,

y nos conduce a donde vamos,

en donde el camino, verde de prados y trinos.


El lo puede todo

y todo lo mece sin sinsentido,

lo deja sin aire y nos enseña su camino, el camino.

Nos saluda y nos hace guiños,

alas en su mano nos tiende/

y nos apremia en la marcha,

nos encubre su rostro,

nos muestra su abrazo de vida,

nos enseña.

¿porqué?

Sin tantas preguntas,

las mismas respuestas

y tantas otras cosas,

las desconocidas.


Cuando comencé en el camino,

anduve de la mano mecido,

ahora que casi lo termino,

me apeo en su lindero y me sincero,

miro atrás y me veo, más allá,

casi aquí donde estoy,

resuelto como bajel,

pero en carne y hueso,

pintura y barniz aparente,

tabla y tela recubierta de anhelos,

lugar en donde nos deja imprimados,

muestra de nuestra abatida imagen.


Pero esa es su grandeza,

vernos en esa, su luz manifiesta,

tenue, blanquecina, brillante por dentro,

mortecina lo lejos.


Todo y nada somos,

pero en su regazo aquieta nuestra impaciencia,

e ilumina mi ilusionada candela,

de sentida alegría teñida,

colores altivos quedan lejanos ya.


Serenas gotas de oleos/

sobre nieblas evanescentes,

como iris de almas tendidas,

pero ahí no se quedan,

sin su belleza refleja,

para el alma imperecedera,

de donde un soplo de viento y rociada vida/

se tornasola en sonrosada sonrisa,

donde el más leve temblor anida

sujeta la lengua y escarcha las lágrimas partidas,

esencia de la blanca e impoluta alma-vida.


Buscando su razón de ser querida,

su querer ser, ser y parecerlo que se es,

pinceladas de pensamientos del Ser,

no sin ser, de lo que se es.


Pero es el alma que me habita,

quien me habla y no yo,

ese ser que me medita/

y me susurra sin desdén,

que me olvida a veces/

en lugares inhóspitos las unas,

y otras me eleva hasta su dosel,

cuna de estrellas sencillas y vivas.


Son las lágrimas del camino/

las me que alumbran y habitan en mi,

con sus brisas y almas perdidas,

con sus llantinas y azarosas risas,

con sus viejas y descosidas vestiduras,

donde el festín de lo añejo/

para sortear lo que se ha resuelto,

me deja hacer, leer, escribir, decir,

amar y desmentir, hablar y sentir.


Pero yo no sé engañar al sentir,

cada día me muestra sutilmente su razón,

la belleza del sentir,

la hermosura de lo hecho.


Las estrechas calles del ayer se cierran/

y se ciernen sobre mí,

dan su aldabonazo y me dejan partir,

sufren conmigo en su partir,

callejean los cielos a mi lado/

y sueñan de mí,

pero nuestros sueños/

se entremezclan y confunden/

con la sinfonía del fin,

de la finalidad del vivir,

del sentir, del decir.


Al final todo y nada queda,

es este tiempo el que reposo/

y plasmo en el sentir,

y no en el pasado devenir/

sino en el presente ir,

de todo lo que anima mi ser,

mi vida al serle hijo fiel.


¿Eres tú mi destino? ¿Soy tu fiel?

¿Somos de ti uno? ¿Y a la vez cien?

Quien puede saber lo que así me enseñas,

andar lo que no ande,

sólo me decepciona en la piel.


“Ya anduve buscándote

y ya te encontré,

me dejo la mente, la flor del ayer,

del mañana y del hoy que nada sé

y nada sabré.

Sólo los sueños que soñé,

los que quise y ame,

los que tuve y los dejé,

serán mi equipaje/

cuando me vengas a ver.

Sé dulce y suave,

ámame como yo te amé

y no me dejes sin Ser,

ni serte fiel.”

6 comentarios:

sedemiuqse dijo...

Carver me encanta tu forma de escribir.....
Besos y amor
je

Carver dijo...

Hola Sede
me encanta verte por aquí, gracias por tu compañía.

besos y amor

c.

mardelibertad dijo...

Somos los que somos del ayer, nunca los del mañana,
Un gran beso

Carver dijo...

Hola Mardelibertad, diríase que pudiera ser así como dices tú, pero diríase que podría ser que el futuro, ese mañana, sea lo que somos ya en el ayer..., quien sabe.

muchos besos por tu razonamiento.

M. Jose dijo...

Dichoso el que busca y encuentra...
y yo te veo en esa dicha amigo mío...me alegro.
Buen poema
un beso
mj

Carver dijo...

Hola M Jose
Buscar..., nada busco, encontrar sólo lo que del azaroso destino me deja. Pero me alegro de verte amiga mía.

un beso