miércoles, 22 de abril de 2009

Meditaciones en voz alta

Conversaciones con mi posible irrealidad o mi imposible realidad, como tejiéndose por dentro, de adentro a fuera, del revés al anverso, como si fuera un verso en palabras sujeto entre las telarañas que la mente va olvidándose por los rincones del alma, esos rincones que apenas se llenan porque no se encuentra lo que se desea y a veces, hasta se deja que se rellene de la nada, de la inexistencia de la nada o de existencia del lejano sentido del tiempo y del amor perdido o nunca degustado, ni encontrado.

Parecería que el destino juega con nuestras vidas mostrándonos los entresijos por los vericuetos que nos transitamos, cuando andamos y nos reconocemos en otras almas, que como las mas nobles luces nos atraen y acercan cada día a su vera y nos abrazan de una forma que es casi imposible decir que no lo sientes, es casi imposible decir que no existe nadie a quien amar, porque siempre hay y habrá una luz a la que abrazar, alguien a quien querer, alguien a quien amar, alguien a quien cuidar, alguien que nos ate y nos subyugue de forma que nunca podamos decir que la inexistencia es algo real, sino que es la irrealidad de la realidad, de su consecuencia la que nos alberga y nos dispone a enfrentarnos a nosotros mismos en cada lugar, en cada tiempo, en cada pensamiento, en cada oración, en cada ruego, en cada mirada, en cada verso, en cada poema, en cada amor sentido,…si, porqué no sentir amor por quien queramos sentirlo, porqué no sentirlo sin más, sin ataduras físicas, ni ataduras existenciales, ni materiales, no sociales, ni religiosas, sí ,de ningún tipo de atadura. Porqué no abandonar la existencia misma en un rincón y vivir la vida en los demás sin mas, quizás ese sea uno de los sentidos de la vida que más me inquietan, no saber dar a los demás lo que el alma nos pide y nos lleva. Darse a los demás sin importar el tiempo que va a perdurar, viviendo cada nuevo día como un nuevo nacer, como una nueva oportunidad de renacer a la luz que nos puede guiar e ilusionar, hacer el bien, sin más, dejar de lado al mal, la oscuridad, el miedo, todo lo que nos oprima, y volar libres para sentir desenvueltamente que nuestras vidas en nuestra vida, en nuestras palabras, en nuestros goces, tan reales como intangibles, tan espirituales como la misma naturaleza nos ha dado vivir, respirar sin más el aire libre del amor de verdad, ese que se da sin mediar palabra, ni reconocimiento, ni sospecha, ni miedo, sólo amar sin más.

El amor es lo más real de esa intangible idea existente, que parecería que nos aguarda en los momentos más insospechados de la soledad compartida.

¿Existirá el Destino? Parecen palabras revueltas y sin sentido alguno, pero tiene su semilla en una anochecida conversación con un alma que desea elegir el suyo, su destino, parecería que la inexistencia irreal de las personas que no conocemos todavía ensombrecen nuestros pasos en la vida, llegando a creer que nunca encontraremos a esa persona que nunca parece existir, pero quizás esté en un recodo de un tiempo cercano o lejano, esperando en ese tan desconocido como a veces escurridizo Destino, que hace que los caminos se crucen y las personas se encuentren, hasta en los momentos más inverosímiles, en las circunstancias más alejadas e imposibles de vivir, pero todo puede ser y quizás cualquier día, en cualquier esquina, descubramos ese sentido del todo que es la luz que nos falta para ver que es lo mejor para cada tiempo y que es lo que deseamos en realidad descubrir.

Las condiciones de las elecciones determinan nuestro futuro, pero no hay nada inapelable, salvo la misma falta de vida, pero en cada elección en que marchemos por un camino, acertado o no, es el elegido y eso si es real.

A veces pienso que para querer, hay que crear el querer, es difícil o fácil según se mire.

A veces buscamos lo posible en lo imposible, y lo real en lo irreal, pero la distinción no es tan nítida como pareciera en esa realidad, siempre hay algo que es irreal y en esa posibilidad siempre puede haber algo que nos parezca imposible de alcanzar.

Siempre creo que si pudiéramos volver atrás no haríamos algunas cosas, pero el camino recorrido es tan importante, como el no recorrido para que nuestra existencia sea tan real como lo es ahora, aunque no nos guste el camino recorrido y ahora lo quisiéramos cambiar todo, darle la vuelta a todo, pero es un imposible dejar atrás todo lo vivido, nos dejaría sin ese contenido y esa sabiduría que hemos acumulado y que nos llena del saber qué no volveríamos a hacer y qué si nos gustaría hacer.

Así que concluyo que todo parece ser como es y todo es como debe ser, esa es mi realidad, quizás la de otros no, quizás la de nadie más, pero esa es una realidad, una posible realidad que nos muestra lo irreal que puede ser todo lo que vivimos, y que quizás todo sea un sueño y nada mas…

Los sueños dejan de ser sueños cuando se vuelven realidad, entonces porque dejar de soñar si todavía es una posible irrealidad. Seguiré soñando y escribiendo tantas cosas como me nazcan y espero que nunca sirvan para que nadie piense que es lo real, sino simplemente meditaciones en voz alta que a veces salen y nunca deberían saltar al papel, pero así son las cosas, no lo puedo evitar, o ¿quizás si?


(sólo es un texto imaginado y nada de lo escrito es real, sólo fantasía e imaginación.)


5 comentarios:

sedemiuqse dijo...

¿Y quién puede decir que la imaginación o fantasía no es REAL?
todo es real y a la misma vez irreal
no será esta vida un sueño y el sueño vida.
que más da. Todo lo que se imagina existe,aunque solo sea para ti existe.

Carver dijo...

Eso es cierto también, la perspectiva de lo que es o no es, es algo tan subjetivo que el sueño bien podría ser la verdadera realidad, aunque espero que sea sólo cuando sueño cosas buenas y agradables, je.

muchas besos Sede

sedemiuqse dijo...

Como la vida misma, cuando estas despierto tambien hay cosas menos agradables. Pero.... los sueños se pueden dirigir, osea tu vida tambien.
Besos y amor
je

sedemiuqse dijo...

jo no se si habrá entrado luego me paso, a mirar

Carver dijo...

si, jeje, gracias y besos sede