domingo, 11 de enero de 2009

En silencio


Hoy no me hablaré ni de una paz, ni de un amor, ni de una amistad, ni de nada igual, sólo me hablaré en silencio del silencio.

Esperaré en el silencio y en silencio, ese silencio que nos aguarda y nos llama, ese silencio que nos da la paz /sin palabras, ni doctrinas/ sin creencias, ni libros/ sólo el silencio en silencio, ese lugar primigenio de donde todo viene /y adonde todo va/ese silencio no es el que no nos deja hablar/ es antes de eso y es luz/ es momento.

Es antes de todo, lugar/ es donde yo voy/ cuando no escucho nada que no sea la verdad, donde mora la verdadera paz/donde la Puerta se convierte en Estancia/donde reina lo que nos es dado en verdad amar/de donde parten a su largo viaje/ almas y ángeles para llevar su paz y su nueva buena del amar para amar/de la luz para iluminar/de la voz para escuchar/.

Son esos momentos mágicos/ que nos envuelven con un manto de estrellas/ y nos conducen de la mano/ a ese sentimiento de armonía en paz interior/donde nada es lo que parece ser/ y todo es realidad/donde siempre podrás hallar palabras de la nueva amistad, de la verdadera paz, del verdadero sentido del amor/ y meditar sobre todo lo que nos trae el azar.



4 comentarios:

M. Jose dijo...

Es en el silencio donde se crece, donde se maduran los sentimientos y donde uno se encuentra con lo mejor que llevamos dentro. Aunque pienso que el azar no existe, son las estrellas las que nos cogen de la mano y nos llevan a ese lugar mágico que a veces tanto necesitamos para sacudirnos de este mundo loco.
un beso y preciosa tu reflexión en versos.
mj

Alicia María Abatilli dijo...

En silencio es cuando podemos escucharnos a nosotros mismos.
El silencio sana y nos permite volar.
Esta vorágine del ruido ensordece nuestro sentir.
Pensamientos como los tuyos nos ayuda a evitarlo.
Abrazos fraternos.
Alicia

sedemiuqse dijo...

esta no es la realidad, pero es la nuestra....
no existe el azar todo tiene su causa.
Precioso
Besos y amor
je

amor dijo...

y que el silencio nos dé fuerza, sabiduría y tino